La legendaria ciudad de Gracias, Lempira, primera capital histórica de Centroamérica, puerta hacia los pueblos de la cultura lenca, conocida como la Ciudad de Los Confines, es la casa principal del Festival Internacional de Poesía Los Confines.
Copán Ruinas, ciudad sagrada de la cultura maya, tierra de guacamayas y enigmas prehispánicos, es la sede más importante de este espacio de la poesía donde convergen la cultura milenaria y la voz contemporánea de los poetas.
El FIP Los Confines también desarrolla actividades en Tegucigalpa, especialmente con la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán, el Centro Cultural de Espala en Tegucigalpa y la Biblioteca Nacional de Honduras; adicionalmente se realizan eventos culturales en la hermosa ciudad de Santa Rosa de Copán, Siguatepeque, San Pedro Sula y en los pueblos de Lempira como San Manuel de Colohete, San Marcos de Caiquín, La Campa, Belén, Lepaera y Las Flores, además de la red de Bibliotecas Blue Lupin de Lempira.
Desde su inicio en 2017, la ciudad de Gracias ha sido el territorio geográfico y simbólico del Festival Internacional de Poesía los Confines que abre sus puertas a diferentes culturas del mundo e invita a conocer su propia cultura y expresiones.
El FIP Los Confines es impulsado por la Fundación Copante de Honduras y cuenta con el respaldo permanente de la Cámara de Turismo de Gracias y sus empresarios de los rubros de hotelería y gastronomía, Alcaldía Municipal de Gracias, el Centro Universitario Regional de Gracias de Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán, Instituto Técnico Ramón Rosa, Campus Gracias de Instituciones educativas Vida Abundante, Minerva School, Casa Galeano, Casa de La Juventud y los centros educativos Presentación Centeno, Juan Lindo y María Elena Iglesias.
Gracias, Lempira conserva su centro histórico y se ubica al pie de la montaña de Celaque donde se encuentra el Cerro de Las Minas, la mayor elevación territorial de Honduras; el viajero puede interesarse por la ruta de las iglesias coloniales, la alfarería del pueblo lenca, el canopy más extremo de Centroamérica, la Fortaleza San Cristóbal y sus aguas termales, aquí se celebra el Guancasco, uno de los rituales más hermosos donde dos comunidades se reúnen para celebrar la paz y la amistad.